24 julio, 2012

¿Hay alguien ahí?

Lo más probable es que nadie lea esto ya. No es que me vaya a sorprender ¡qué va! lo contrario sería lo correcto. Tres años han pasado ya desde la última vez que dejé algo por aquí, y aunque nada ha cambiado en demasía, por lo menos puedo decir que más pelo, menos kílos y más mala leche si que hay. Pues nada, vamos a calibrar que pasa de ahora en adelante y veremos si seguimos. Saludines

02 mayo, 2009

Hoy no toca hablar de fútbol

Estábamos en un bar, en una mesa, 5 personas, hablando, riendo, comiendo y por supuesto, bebiendo. Creo que por la tele pasaban un partido, pero creo, porque no estoy segura, la verdad. Y es que hay días que es mejor no mirar la tele y centrarte en el entorno, que por cierto, era bastante agradable. 3 frikis contra 2 pasotas.
Te digo yo, que al final va a subir la nómina frikil porque ya estoy deseando ver Harry Potter y más todavía, Transformers 2. Lo que te digo, si a la vejez viruela...

Hoy he conocido al friki number three, más conocido como Dani el Friki-pintor, y me ha caido bien, es majo, agradable y del Atleti!!, ah, que no se puede hablar de fútbol. Pues eso, que es guay.

Mañana tengo que lavar el coche, sin dilación, porque ya me avergüenza, en serio. Se puede llevar el coche sucio, o se puede llevar como yo lo llevo... Incalificable amos.

Sólo me falta el friki de la caza, y ya podemos cerrar el bar.

Me estoy llenando de granos, y mira que yo no he tenido acné ni siquiera juvenil, lo que yo te diga de los años. La piel, que la tengo más seca que una pasa, y la jodida Primavera está haciendo estragos en mi. Pues sólo me faltaba eso. Y no será por la pasta que me dejo en cremas, y nada de cremas generalistas, no, que para eso tengo el Ph alterado y necesito cremas especiales, pero nada, absolutamente nada.

En fin, escribiría más, pero es que además de que no hay ganas, no se me ocurre nada, pero como el blog es mio, pues hago lo que me da la gana. Y además, hoy está prohibido hablar de fútbol.

Hala

23 abril, 2009

Toca sobrevivir

Qué agustito se está en la terraza... pues hay que joderse!

Temía este momento, el de salir por primera vez en lo que va de año y aposentarme en la terraza por la tarde. He sacado los trastos de matar, portatil, zumo y tabaco. Lo que vulgarmente significa que voy a pasar aquí la tarde y lo que más vulgarmente significa, que ya está aquí el verano.

Pues mierda.

Ale, ahora a agobiarme sólo de pensar que en menos y nada voy a tener que dormir practicamente en pelotas si no quiero perecer de calor porque, mi casa, es un horno, y de poco sirve el aire acondicionado porque en una lucha entre iguales, en mi horno-casa, siempre gana el calor.

Ahora, a pasar 3 meses en los que no seré persona, sino una sucesión de fluidos en lento movimiento. Un ser con un recipiente de plastico lleno de liquido vital adonde quiera que vaya. Un ente vulnerable, irascible, una granada a punto de explotar en cuanto la ocasión se tuerza casi insignificantemente.

A tener que dejar el coche en el garaje a la hora de comer porque no habrá ni una puta sombra disponible donde dejarlo, a salir a las 4:30 de la tarde cagandome en todo para ir de nuevo a trabajar. A quemarme mientras llego al curro porque en el trayecto más corto apenas hay sombra, a que me golpee el calor de forma hiriente cada vez que salgo del coche y de la influencia del climatizador. A sobrellevar o quizá mejor dicho, a sobrevivir hasta las ocho de la tarde para volver a entrar en un coche, el mio, casi calcinado por el sol. A intentar seguir respirando mientras la quemazón del volante me achicharra las manos sólo hasta que el aire frio me dé en el rostro y poder recuperar un mínimo de fuerzas antes de que estas desaparezcan cuando empiece a pensar en que nada más lejos de descansar y refrescarme, me esperará otro horno aún peor, el de mi casa. A volver a revivir bajo el agua de una ducha reconfortante unos 3 minutos, los que bastarán para que comience a pensar en el sudor que envolverá mi cuerpo cuando me esté secando, a que la ropa se me pegue al cuerpo porque lo tendré empapado, y ni siquiera la sombra de la terraza conseguirá aliviar ese malestar porque el puto calor ha hecho de las suyas y el suelo de la terraza estará literalmente ARDIENDO. Y así llegará la cena, y cenaré sin ganas, y no disfrutaré la cena, porque estaré pensando en que tendré que acostarme y no dormiré, porque comenzaré a sudar y entonces tendré que poner el aire acondicionado y será peor, porque caeré placidamente en un sueño fresco y reparador pero se apagará a las 5 horas de haberlo programado y comenzaré de nuevo a sudar y a no dormir dando vueltas y si no lo programo, por la mañana me dolerá todo el cuerpo porque se me habrá quedado frio.

Y entonces, será como si no hubiese descansado, y empezará otra jornada angustiosa, en la que odiaré a todo aquel que me diga que le encanta el verano, y más si encima se dedica a tocarse las pelotas, o el parrush, o curra en un sitio perfectamente acondicionado y su trabajo no es fisico.

Si os gusta el verano me la suda, pero a mi no me toqueis las pelotas.

10 abril, 2009

Qué fariseos somos...

Semana Santa. Penitencias, procesiones, velas, capirotes, imágenes, tambores, lagrimas, negocio…
Para mi es una sucesión de días en los que la vagancia campa a sus anchas. No hago nada más allá de lo estrictamente necesario para seguir existiendo de manera placida. Como no podía ser de otra manera, los días de asueto son días sin más.
Ningún cambio, ningún extra, al contrario, menos que cero.
Por no hacer ni siquiera converso, ni leo, a no ser que eche un vistazo por inet, ni escribo, a no ser que como ahora, me obligue. Tendencia peligrosa, si. Me estoy dejando ir.
Pero tampoco duele, al menos, no más de lo habitual. Quizá sea eso lo que me preocupa del tema, porque no hablar, leer, escribir, salir o demás, me importan un bledo habitualmente, pero es que ahora, ni siquiera me perturba.
Veo imágenes en la tv de las diferentes procesiones, o pasos, como se llamen, que por otra parte me da igual, y observo toda la parafernalia. Qué bien montado lo tienen todo, desde luego. Van absolutamente coordinados, nada destaca, salvo lo que ha de destacar. No faltan los oros, las platas, los terciopelos, la devoción, la exageración.
Me pregunto qué pensará Dios de todo esto. Me pregunto qué pensará al ver todas esas imágenes engalanadas hasta el exceso. Me pregunto si no le indignará la visión de todo ese espectáculo.
No me perturba verlo, si acaso, me da la risa.
Risa cuando oigo ciertos comentarios hacia las imágenes, hablan llevados por una pasión equiparable a un estado de trance, como si se creyesen las chorradas que dicen.
Y ahí les tienes, aguantando todo un año , esperando impacientemente que les llegue la hora del show. Preparando sus galas cuidadosamente guardadas, sus símbolos, sus pelos bien peinados, sus joyas bien exhibidas. Mírales, absolutamente al borde del orgasmo en cuanto empiezan a desfilar junto a su imagen. Es su momento, suyo nada más. Lo demás es meramente circunstancial.
Porque nada es más importante que su Cristo, o su Virgen, y las ropas que llevan, y los oropeles de sus pasos. Son los mejores.
Luego, cuando el espectáculo toque a su fin, guardarán las imágenes en su iglesia, sus ropas cuidadosamente dobladas reposarán hasta el próximo año. Sus lagrimas sólo acudirán en momentos puntuales, y luego, y para no variar, volverán a la vida normal, a ser peores que Satanás



01 abril, 2009

¿Todo bien?

Estoy más triste...

Nada parece relucir más de lo normal, y lo normal en mi vida es que nada reluzca, no al menos durante el suficiente tiempo para que pueda decir que realmente he visto algo relucir y no pensar que lo he imaginado.

Estoy cansada de caminar sin más sombra a mi lado que la mia. Ya me he cansado de eso.

Tampoco es que tenga ganas de contarlo, la verdad. Los que mejor me conocen ( que son pocos, diría que 3 personas ) saben que tampoco es que me apetezca contar que me pasa o me deja de pasar. Es habitual en mi, tengo unas tragaderas con cicatrices ya. Me cuesta tan poco desilusionarme que ya sale como un acto reflejo, dolorosamente fugaz por la costumbre. Es más de lo mismo dentro de la misma rutina consistente en lo mismo una y otra vez, día tras día, mes tras mes, año tras año...

No os molesteis en darme consejos. Todos caen en saco roto. Y además, tengo por costumbre pasar de puntillas por encima de ellos. Nunca funcionan, he oido de todo, me han aconsejado de todo, y francamente, estoy harta de tópicos.

Un saludo

21 marzo, 2009

Operación: Lorzas Fuera!!!

Sí amigos, ya está aquí la caló, y con él, el pistoletazo de salida para reducir grasa.

Ya tenemos las farmacias, herbolarios, supermercados y demás llenos de cajitas que vienen con sorpresa... HASTA 10 kl MENOS SIN ESFUERZO!!! Toma!!

Entonces, porque el número de obesos around the World no sólo no desciende sino que encíma aumenta???

No lo comprendo, porque mira que es fácil. Tan sólo tienes que seguir las instrucciónes de estos productos milagrosos y la manteca la irás perdiendo por el camino.

Jolín, pues entonces es que la gente no quiere adelgazar. Sino, a mi que me lo explíquen. Vas a una tienda de ropa y el comentario común es: joder, que mal me queda tia, hay que ver que gorda estoy. Mira a ver si hay una talla más ( que normalmente, significa: traeme 3 tallas más )y a mi me dan ganas de decirle: COÑO!, pues muy mal no estarás cuando todo consiste en comprarte una caja milagrosa de esas y perder peso.

Pero no, que va, lo que nos gusta es quejarnos, decir que la industria de la moda no piensa en la gente a la que le sobra manteca. Claro, eso es lo fácil, quejarse y formar parte de la población ofendida por el trato humillante de la industria de la imágen.

Ingratos!!

Con lo fácil que es, que mira que las mujeres y hombres que lo anuncian salen guapos oye. Y qué hicieron ellos? Ir a la farmacia y pedir una cajita milagrosa? Eso es muy complicado? Pero no, para que vamos a molestarnos en convertirnos en guapos, se jodería el equilibrio mundial y ya no habría guapas tontas y gordos simpáticos.

Preferimos pasarlo mal en el probador, que nos traigan 3 tallas más sólo por joder, por hacernos notar, por el simple hecho de tocar los huevecillos. Que cada uno protesta como quiere, no te digo.

Estámos gordos porque queremos, desde luego. Porque nos es más dificil comernos un buey que comprarnos una cajita milagrosa. Esos, los que lo anuncian, los perfectos, antes comian bueyes, pero se cansaron de protestar por ser unos marginales y ahí les tienes,miralés! cualquiera diría que antes eran la masa con piernas!!!

Si total, sólo consiste en tomarse unas hierbas, o unas pastillitas, o unas papillas y listo!!

Te sientas a esperar que tus mantecas se deshagan por arte de magia, porque es que además, pone bien clarito que no hay que hacer ningún esfuerzo!

De verdad, no lo entiendo. Que prefieran quejarse y pedir 3 tallas más cuando todo consiste en comprarse una cajita milagrosa...

No hay derecho



Hala, a lo dificil...





16 marzo, 2009

Sol

Sol cálido que invita a lucir magra. Y magra ves contoneandose por las calles. Unas veces con gusto y armonía, otras con el tiempo justo para volver la cabeza y mirar otras cosas más interesantes como por ejemplo... una papelera?

Llega la Primavera, que la sangre altera, o eso dicen.

Altera la sangre? pues la mia sigue siendo la misma después de taitantas, supongo que algún poeta no tenía mejor definición que esa para explicar tanta tensión en la entrepierna con los primeros calores. Porque ya que estámos, la única sangre que altera, es la que se aloja en los bajos cuando se mira con fruición la magra en movimiento.

Cómo somos, hay que joderse. Nos gusta más lucirnos que a un tonto un nabo de caramelo. Pero anda que mirar...

Miramos, aunque no queramos. Yo misma,, es un ejercicio que hago a diário. Aunque debería decir, que más que mirar lo que me gusta es observar. Observamos poco, en conjunto, por eso la gente mira más a grandes rasgos, en líneas generales, que detenerse en el pequeño detalle, que es lo que siempre da pistas. La gente mira los cuerpos, desecha lo que no considera bello, por esto o por aquello, que siempre suele ser algo que no cuadre con los cánones que marca la moda. Pero no se distrae en lo superfluo, en lo que parece que no importa y luego resulta ser aquello que nos enamora,o nos seduce. Somos tan vanos a veces, que tiramos por la borda futuros estupendos y los cambiamos por estádos etereos con movimiento perfecto.

Para la inmensa mayoría, eso es la Primavera. No es dejar que su cuerpo se exponga a los cálidos rayos del Sol, y que estos acaricien una tez que acaba de hibernar. No es experimentar una sensación placentera que te saque de un largo letargo. La inmensa mayoría, persigue unos fines más inánes, más fútiles, algo más vacuo. Un tintado considerado cool, o chic, que corre más con la estética de los tiempos que con el altruísmo placentero.

La Primavera la sangre altera. O... eso dicen...